Vito de Palma:
ROMA -- No hay con que darles: aún cuando pierde la concentración y regala un triunfo que parecía seguro, dejándose alcanzar como local por un valiente Palermo, Inter logra aumentar su ventaja, aprovechando la caída de Juventus ante un Genoa realmente extraordinario.
Así, cuando faltan siete jornadas y en la próxima fecha se jugará el enfrentamiento directo entre primero y segundo, la ventaja de Inter es de diez unidades, algo que fortifica aún más la sensación de un discurso totalmente acabado.
De hecho, Juventus más que mirar hacia adelante debería comenzar a preocuparse por la arremetida de Milan, a dos unidades, y del propio Genoa, a cinco, mientras que quizás Roma haya perdido el último tren para luchar por la cuarta plaza, cayendo en un derbi más nervioso que lindo. En le fondo, muy mal Reggina y Lecce, derrotados en casa y cada vez más cerca de irse; Bologna también cayó como local y fue superado por Torino.
Estos los principales hechos surgidos por la 31ª jornada del campeonato italiano de fútbol, "el torneo más difícil del mundo", disputada casi integralmente el sábado, con la única excepción de Reggina vs. Udinese, jugada el domingo de Pascuas.
Con respecto a los resultados, se registraron cuatro triunfos internos, otros tantos externos y dos empates, uno sin abrirse el marcador. El total de los goles, sin embargo, fue muy bueno, 33, con el excelente promedio de 3,3 tantos por partido.
En la tabla de goleadores Zlatan Ibrahimovic, autor de su primer penal en el torneo, ahora es único líder con 20 dianas, una más que Marco Di Vaio y cuatro más que Alberto Gilardino y Diego Milito. También anotó Edison Cavani, quien ahora suma 12 centros y lo alcanzó a Amaurí.
DISTRACCIÓN CON SUERTE
No hay vuelta que darles, este es un torneo que Inter no podría perder ni aún querendo. Ni José Mourinho, con su inflexible severidad, pudo evitar que el equipo, en cómoda ventaja de dos goles al descanso, lograra mantener la concentración en la segunda etapa, que de hecho fue dominada por Palermo que pudo encontrar un merecido empate.
Así, parecía darse vuelta a lo ocurrido en la jornada anterior, que parecía favorable a Juventus y, en cambio, le permitió a Inter aumentar la ventaja, porque la Vieja Señora, que jugaba por la noche en Genoa, tenía la chance de achicar otra vez las diferencias.
Pero Genoa dio el batacazo, como veremos más adelante, e Inter terminó sentado sobre un colchón de puntos aún más cómodo que el anterior, volviendo casi un compromiso sin importancia el atractivo derbi de Italia, Juventus vs. Inter, en programa para el próximo sábado.
Con respecto al partido, en la primera etapa Inter, con los cortes de Balotelli por las espaldas de los centrales (el primer ejemplo de esquema ofensivo que le vimos al equipo en toda la temporada, mejor tarde que nunca) y las arremetidas ofensivas de los volantes, especialmente Muntari, dominó el trámite a sus anchas, anotó dos goles (el segundo con un penal dudoso, pero pocos minutos antes había habido uno clamoroso no cobrado, una falta contra Muntari) y pudo hasta haberse ido con mayor diferencia.
En la segunda etapa, llegó el sopor de quien posiblemente consideraba el trámite ya cerrado. En cambio Palermo, de la mano de un Cavani cada vez más maduro y más consciente de sus condiciones, se puso a tiro con un gol del uruguayo, igualó y hasta tuvo la chance, con Miccoli, para darle vuelta a la tortilla, lo que realmente hubiera sido un premio excesivo.
GENOA ES COSA SERIA
Si un equipo consigue vencer brillantemente al segundo en la tabla, envalentonado por la inesperada posibilidad de descontarle puntos al líder, sin que siquiera se note la ausencia de su gran goleador, Milito, eso puede explicarse de una única manera: ese cuadro juega bien al fútbol.
Es la realidad inobjetable de Genoa, que es un equipo con soluciones tácticas valientes, como la defensa a tres y el tridente ofensivo, que hace del despliegue y de la dinámica sus armas más poderosas y que ofrece un espectáculo realmente bonito, al punto de que por momentos recuerda los brillantes esquemas ofensivos del Barcelona de Messi, Henry y Eto'o (salvando las distancias, claro).
Por una vez, el espantoso arbitraje del señor Rocchi no dejó muchas polémicas, porque danó a ambos, cobrando un gol del local cuando ya había pitado una falta (el sonido se escuchó con gran claridad antes de que Motta pateara) y luego compensando con un penal inexistente (Ferrari la había enviado limpiamente al córner).
Antes y después de estas barrabasadas, los dos equipos protagonizaron un partido bárbaro, en el que el Xeneize fue más pero Juventus jamás se entregó y hasta había logrado la hazaña, a pocos minutos del final, de un empate casi milagroso, estando en inferioridad numérica por la expulsión (correcta, por lo menos...) de Camoranesi.
Pero, esta vez, la nobleza de la Vieja Señora, que no quiso conformarse con una igualdad que, de hecho, no servía de nada, la traiccionó, porque al querer ganarlo, en ese final incandescente terminó derrotada por una jugada de contra perfectamente llevada por el local y terminada, burla del destín, por ese Palladino que Juventus había descartado luego de la temporada anterior y que ahora se tomó la más dulce de las venganzas posibles.
LA LUCHA POR EUROPA
Como quedó dicho, Juventus debería comenzar a mirar más bien hacia atrás, porque Milan, aún jugando mal, ganó en casa de un óptimo Chievo, que mereció seguramente por lo menos el empate, y entonces se colocó a dos unidades, en la tercera posición. Vale recordar que, dentro de pocas jormadas, se disputará el clásico entre ambos en San Siro.
Con respecto a los rossoneri, por tercer partido consecutivo no sufrieron goles pero también les costó mucho conseguir uno: el de Seedorf, muy bonito por cierto, llegó en la única jugada digna de ese nombre desarrollada por la visita y fue suficiente para cosechar tres puntos pesadísimos. Pero ojo, porque paulatinamente la condición de Kaká y Ronaldinho parece estar mejorando y el equipo rossonero podría protagonizar un cierre de torneo (en el que, de hecho, tiene un fixture sumamente complicado) a toda máquina.
Ya dijimos de Genoa: faltaría agregar que, entre todos los que luchan por una plaza en Europa, es el que tiene el fíxture más simple, con Lazio, Sampdoria, Chievo y Lecce en Marassi y Bologna, Atalanta y Torino de viaje.
Fiorentina ganó y sigue prendida en la lucha, pero sigue sin convencer a nivel de juego. Ante Cagliari, ganó en superioridad numérica y porque Frey fue la figura, atajando varios goles hechos, pero necesitó de los tantos de dos externos, Pasqual y Vargas, para imponerse por la mínima medida. Por encima, tiene fixture más complicado que Genoa, incluyendo el enfrentamiento directo con Roma en dos semanas.
Roma que, para tener alguna chance, debería ganar todo lo que queda hasta el final. La derrota sufrida a mano de una Lazio envenenada, luego de una semana de retiro obligado por el presidente, la dejó a 8 unidades de la cuarta plaza del Genoa y a seis puntos de Fiorentina. La remontada sería realmente una hazaña.
Con respecto al partido, acá también se asistió a una actuación arbitral espantosa, pero en la segunda etapa Lazio fue superior en la cancha y ganó merecidamente, mientras que los giallorossi perdieron los estribos y acabador con dos expulsiones (más una del rival).
En la víspera de las Pascuas y luego del minuto de silencio dedicado a las víctimas del terremoto de L'Aquila, jugadores y técnicos (Spalletti también fue expulsado y se trensó en una pelea con Igle Tare, ahora dirigente albiceleste) hubieran podido evitar semejante bochorno.
EL RESTO
Pocos párrafos por el resto del lote. Ya dijimos de Palermo, que pudo aporvechar la dormida de Inter en el complemento gracias a la calidad de sus hombres de ataque, y de Cagliari, derrotado por la gran actuación de Frey en Florencia luego de haber disputado el enésimo buen partido.
Nápoli igualó sin goles ante Atalanta en el San Paolo: es el cuarto empate consecutivo desde que llegó Donadoni y el segundo sin abrirse el marcador en el San Paolo. Algo, está claro, no funciona. Pero el entrenador está claramente trabajando en función del futuro, probando a todos los jugadores del plantel, y el presidente De Laurentis promete grandes inversiones futuras para reforzar al equipo a medida de sus ambiciones.
Siena (que ganó realmente muy bien en Bologna) alcanzó a Catania en la tabla: con 37 puntos, ambos están tranquilamente a salvo. Lo mismo puede decirse de Udinese, que le dio el último empujón a Reggina y, con 36 unidades, no tendrá problemas.
Un poco peor está Chievo, que tiene 31: la ventaja sobre el umbral del descenso (26 de Bologna) se redujo a cinco puntos, pero el equipo está jugando bien y, ante Milan, hubiera merecido por lo menos el empate. Siguiendo el camino comenzado en 2009, esa distancia debería garantizar la permanencia.
Torino fue el único de los involucrados en la pelea para permanecer que pudo ganar, con sufrimiento pero merecidamente ante un Catania que, sin nada que perder, se vuelve un hueso duro de roer. Bianchi volvió a gritar presente y el despertar del goleador podrá ser la mejor arma de los granates en la acelerada final.
Porque el otro goleador, Di Vaio, parece haberse durmido, junto a todo el equipo. La verdad es que Siena se paseó por Bologna, ante un local que nunca pareció en condiciones de defenderse que sumó la cuarta derrota consecutiva y la octava en las últimas diez fechas El efecto benéfico de la llegada de Sinisa Muhajlovic desapareció hace rato.
Panorama parecido para Lecce: desde la llegada de De Canio, el equipo sumó apenas un punto en cuatro fechas, un andar que seguramente no justifica el cambio de dirección técnica. Peor aún está Reggina, que desaprovechó el doble turno como local con otra derrota, esta vez ante Udinese, acabando en nueve contra once y luego de haber marrado varios goles y hasta un penal. Para ellos dos, el descenso ya parece inevitable.
Así, cuando faltan siete jornadas y en la próxima fecha se jugará el enfrentamiento directo entre primero y segundo, la ventaja de Inter es de diez unidades, algo que fortifica aún más la sensación de un discurso totalmente acabado.
De hecho, Juventus más que mirar hacia adelante debería comenzar a preocuparse por la arremetida de Milan, a dos unidades, y del propio Genoa, a cinco, mientras que quizás Roma haya perdido el último tren para luchar por la cuarta plaza, cayendo en un derbi más nervioso que lindo. En le fondo, muy mal Reggina y Lecce, derrotados en casa y cada vez más cerca de irse; Bologna también cayó como local y fue superado por Torino.
Estos los principales hechos surgidos por la 31ª jornada del campeonato italiano de fútbol, "el torneo más difícil del mundo", disputada casi integralmente el sábado, con la única excepción de Reggina vs. Udinese, jugada el domingo de Pascuas.
Con respecto a los resultados, se registraron cuatro triunfos internos, otros tantos externos y dos empates, uno sin abrirse el marcador. El total de los goles, sin embargo, fue muy bueno, 33, con el excelente promedio de 3,3 tantos por partido.
En la tabla de goleadores Zlatan Ibrahimovic, autor de su primer penal en el torneo, ahora es único líder con 20 dianas, una más que Marco Di Vaio y cuatro más que Alberto Gilardino y Diego Milito. También anotó Edison Cavani, quien ahora suma 12 centros y lo alcanzó a Amaurí.
DISTRACCIÓN CON SUERTE
No hay vuelta que darles, este es un torneo que Inter no podría perder ni aún querendo. Ni José Mourinho, con su inflexible severidad, pudo evitar que el equipo, en cómoda ventaja de dos goles al descanso, lograra mantener la concentración en la segunda etapa, que de hecho fue dominada por Palermo que pudo encontrar un merecido empate.
Así, parecía darse vuelta a lo ocurrido en la jornada anterior, que parecía favorable a Juventus y, en cambio, le permitió a Inter aumentar la ventaja, porque la Vieja Señora, que jugaba por la noche en Genoa, tenía la chance de achicar otra vez las diferencias.
Pero Genoa dio el batacazo, como veremos más adelante, e Inter terminó sentado sobre un colchón de puntos aún más cómodo que el anterior, volviendo casi un compromiso sin importancia el atractivo derbi de Italia, Juventus vs. Inter, en programa para el próximo sábado.
Con respecto al partido, en la primera etapa Inter, con los cortes de Balotelli por las espaldas de los centrales (el primer ejemplo de esquema ofensivo que le vimos al equipo en toda la temporada, mejor tarde que nunca) y las arremetidas ofensivas de los volantes, especialmente Muntari, dominó el trámite a sus anchas, anotó dos goles (el segundo con un penal dudoso, pero pocos minutos antes había habido uno clamoroso no cobrado, una falta contra Muntari) y pudo hasta haberse ido con mayor diferencia.
En la segunda etapa, llegó el sopor de quien posiblemente consideraba el trámite ya cerrado. En cambio Palermo, de la mano de un Cavani cada vez más maduro y más consciente de sus condiciones, se puso a tiro con un gol del uruguayo, igualó y hasta tuvo la chance, con Miccoli, para darle vuelta a la tortilla, lo que realmente hubiera sido un premio excesivo.
GENOA ES COSA SERIA
Si un equipo consigue vencer brillantemente al segundo en la tabla, envalentonado por la inesperada posibilidad de descontarle puntos al líder, sin que siquiera se note la ausencia de su gran goleador, Milito, eso puede explicarse de una única manera: ese cuadro juega bien al fútbol.
Es la realidad inobjetable de Genoa, que es un equipo con soluciones tácticas valientes, como la defensa a tres y el tridente ofensivo, que hace del despliegue y de la dinámica sus armas más poderosas y que ofrece un espectáculo realmente bonito, al punto de que por momentos recuerda los brillantes esquemas ofensivos del Barcelona de Messi, Henry y Eto'o (salvando las distancias, claro).
Por una vez, el espantoso arbitraje del señor Rocchi no dejó muchas polémicas, porque danó a ambos, cobrando un gol del local cuando ya había pitado una falta (el sonido se escuchó con gran claridad antes de que Motta pateara) y luego compensando con un penal inexistente (Ferrari la había enviado limpiamente al córner).
Antes y después de estas barrabasadas, los dos equipos protagonizaron un partido bárbaro, en el que el Xeneize fue más pero Juventus jamás se entregó y hasta había logrado la hazaña, a pocos minutos del final, de un empate casi milagroso, estando en inferioridad numérica por la expulsión (correcta, por lo menos...) de Camoranesi.
Pero, esta vez, la nobleza de la Vieja Señora, que no quiso conformarse con una igualdad que, de hecho, no servía de nada, la traiccionó, porque al querer ganarlo, en ese final incandescente terminó derrotada por una jugada de contra perfectamente llevada por el local y terminada, burla del destín, por ese Palladino que Juventus había descartado luego de la temporada anterior y que ahora se tomó la más dulce de las venganzas posibles.
LA LUCHA POR EUROPA
Como quedó dicho, Juventus debería comenzar a mirar más bien hacia atrás, porque Milan, aún jugando mal, ganó en casa de un óptimo Chievo, que mereció seguramente por lo menos el empate, y entonces se colocó a dos unidades, en la tercera posición. Vale recordar que, dentro de pocas jormadas, se disputará el clásico entre ambos en San Siro.
Con respecto a los rossoneri, por tercer partido consecutivo no sufrieron goles pero también les costó mucho conseguir uno: el de Seedorf, muy bonito por cierto, llegó en la única jugada digna de ese nombre desarrollada por la visita y fue suficiente para cosechar tres puntos pesadísimos. Pero ojo, porque paulatinamente la condición de Kaká y Ronaldinho parece estar mejorando y el equipo rossonero podría protagonizar un cierre de torneo (en el que, de hecho, tiene un fixture sumamente complicado) a toda máquina.
Ya dijimos de Genoa: faltaría agregar que, entre todos los que luchan por una plaza en Europa, es el que tiene el fíxture más simple, con Lazio, Sampdoria, Chievo y Lecce en Marassi y Bologna, Atalanta y Torino de viaje.
Fiorentina ganó y sigue prendida en la lucha, pero sigue sin convencer a nivel de juego. Ante Cagliari, ganó en superioridad numérica y porque Frey fue la figura, atajando varios goles hechos, pero necesitó de los tantos de dos externos, Pasqual y Vargas, para imponerse por la mínima medida. Por encima, tiene fixture más complicado que Genoa, incluyendo el enfrentamiento directo con Roma en dos semanas.
Roma que, para tener alguna chance, debería ganar todo lo que queda hasta el final. La derrota sufrida a mano de una Lazio envenenada, luego de una semana de retiro obligado por el presidente, la dejó a 8 unidades de la cuarta plaza del Genoa y a seis puntos de Fiorentina. La remontada sería realmente una hazaña.
Con respecto al partido, acá también se asistió a una actuación arbitral espantosa, pero en la segunda etapa Lazio fue superior en la cancha y ganó merecidamente, mientras que los giallorossi perdieron los estribos y acabador con dos expulsiones (más una del rival).
En la víspera de las Pascuas y luego del minuto de silencio dedicado a las víctimas del terremoto de L'Aquila, jugadores y técnicos (Spalletti también fue expulsado y se trensó en una pelea con Igle Tare, ahora dirigente albiceleste) hubieran podido evitar semejante bochorno.
EL RESTO
Pocos párrafos por el resto del lote. Ya dijimos de Palermo, que pudo aporvechar la dormida de Inter en el complemento gracias a la calidad de sus hombres de ataque, y de Cagliari, derrotado por la gran actuación de Frey en Florencia luego de haber disputado el enésimo buen partido.
Nápoli igualó sin goles ante Atalanta en el San Paolo: es el cuarto empate consecutivo desde que llegó Donadoni y el segundo sin abrirse el marcador en el San Paolo. Algo, está claro, no funciona. Pero el entrenador está claramente trabajando en función del futuro, probando a todos los jugadores del plantel, y el presidente De Laurentis promete grandes inversiones futuras para reforzar al equipo a medida de sus ambiciones.
Siena (que ganó realmente muy bien en Bologna) alcanzó a Catania en la tabla: con 37 puntos, ambos están tranquilamente a salvo. Lo mismo puede decirse de Udinese, que le dio el último empujón a Reggina y, con 36 unidades, no tendrá problemas.
Un poco peor está Chievo, que tiene 31: la ventaja sobre el umbral del descenso (26 de Bologna) se redujo a cinco puntos, pero el equipo está jugando bien y, ante Milan, hubiera merecido por lo menos el empate. Siguiendo el camino comenzado en 2009, esa distancia debería garantizar la permanencia.
Torino fue el único de los involucrados en la pelea para permanecer que pudo ganar, con sufrimiento pero merecidamente ante un Catania que, sin nada que perder, se vuelve un hueso duro de roer. Bianchi volvió a gritar presente y el despertar del goleador podrá ser la mejor arma de los granates en la acelerada final.
Porque el otro goleador, Di Vaio, parece haberse durmido, junto a todo el equipo. La verdad es que Siena se paseó por Bologna, ante un local que nunca pareció en condiciones de defenderse que sumó la cuarta derrota consecutiva y la octava en las últimas diez fechas El efecto benéfico de la llegada de Sinisa Muhajlovic desapareció hace rato.
Panorama parecido para Lecce: desde la llegada de De Canio, el equipo sumó apenas un punto en cuatro fechas, un andar que seguramente no justifica el cambio de dirección técnica. Peor aún está Reggina, que desaprovechó el doble turno como local con otra derrota, esta vez ante Udinese, acabando en nueve contra once y luego de haber marrado varios goles y hasta un penal. Para ellos dos, el descenso ya parece inevitable.











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